No se si irme y no avisarte, o llevarme un recuerdo de tus labios. Cualquiera de las dos opciones dolerán. No se si dejar mi escritorio vacío, o dejar alguna nota escondida para que tal vez nunca la encuentres. Quizá debería dejarte dormida, con la luna y las luces de los semáforos haciendo un caos en tu ventana. Imagino que me iré para siempre, o al menos me iré hasta que encuentres el disco que te grabé en nuestro primer aniversario, y la casa se inunde con sonidos de nostalgia.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)