Hoy circulando por insurgentes me tocó la tristeza de ver, yacente en el asfalto, un perro callejero víctima de un atropellamiento. Apenas la semana pasada caminando por reforma, entre el Munal y la entrada al Zoológico, me llamó la atención una exposición de caricatura periodística cuyo autor, Abel Quezada, llevó a las páginas de diversos diarios durante -si mal no recuerdo- cinco décadas del pasado siglo. Increíble como los tiempos no cambian, criticaba a los políticos que buscaban el poder como medio para aumentar -o crear- su riqueza personal, criticaba el creciente aumento del parque vehicular, acompañado de un pronóstico para el 2000, donde decía que ni las banquetas serían suficientes para albergar a tantos autos si se mantenía el crecimiento exponencial, errado no estaba. También me llamó la atención las caricaturas relativas a las inundaciones que se vivían en la ciudad, una situación nada ajena a nuestros tiempos. Las cosas no cambian, seguimos viviendo una burocracia que no busca un beneficio colectivo, una burocracia que pone por delante sus intereses y en segundo lugar los de su partido. Una caricatura más explicaba la creación de México: fue, a diferencia de muchos países, colmado de riquezas, aguas, petróleo, minerales, playas, diversos climas, etcétera. Y para no ser injusto con los demás países, se compensó poniendo a vivir en él al mexicano. Por otra parte, varios cartones narran la trágica historia de Solovino, un perro callejero que pierde a muchos de sus amigos, "los perros de Mixcoac", debido a la construcción del periférico y a la consecuente embestida de los autos contra estos animalitos, que sin saber a que se enfrentan, lo único que buscan es llegar de un lado a otro del arroyo vehicular. No se hasta cuando esté esta exposición, pero si tienen oportunidad, no se la pueden perder.
lunes, 1 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario